A la luz de tu mirada despido mis penas todas, como a la luz de los astros la hoja despide la sombra.
Dejando la verja montañosa, encontré ha Japón. Canciones en los recogedores de hoja de té.
El bosque en verano Ninguna hoja se mueve Así asusta.
Entre montañas profundas En mi sombrero El sonido de la hoja.
La risa sirve para poner distancia entre nosotros y algún suceso, lidiar con él y dar vuelta la hoja.
Las sombras de las montañas rocío en una hoja del taro.
Ni una sola hoja, no duerme ni la luna en este sauce.
No hay hoja que se mueva. Temor reverencial, en la arboleda de verano.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Un entendimiento todo lógica es como un cuchillo de hoja sola, que hiera la mano de su dueño.