Sólo se puede gobernar un pueblo ofreciéndole un porvenir. Un jefe es un vendedor de esperanzas.
Soy la única que puede gobernar mi país porque conozco a Occidente, porque quiero el progreso. Por eso muchos me quieren muerta; pero quien asesine a una mujer se quemará en el infierno.
Tanta prudencia se necesita para gobernar un imperio, como una casa.
Todas las artes han producido obras maestras. El arte de gobernar solo ha producido monstruos.
Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.