La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor.
La unión hace la fuerza.
La verdad es una ortiga; el que la roza, apenas se pincha; al que la coge con fuerza y resolución no le hace nada.
La violencia, la fuerza bruta, ha zanjado más asuntos en la historia de lo que lo ha hecho cualquier otro factor, y la opinión contraria es pensamiento voluntarista del peor.
Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.
Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia.
Leída cuidadosamente, la biblia es la fuerza más potente para el ateísmo jamás concebida.
Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia, nada construyen, porque sus simientes son de odio.
Los dos sabemos lo que siente el uno en el interior del otro y con fuerza de leones se besan nuestras almas.
Los hombres sólo pueden tratar entre sí de dos formas: Armas o Lógica. Fuerza o Persuasión. Aquellos que saben que no pueden ganar utilizando la lógica, siempre han acabado por recurrir a las armas.
Los militares cuentan demasiado con la fuerza, y los políticos cuentan demasiado con la habilidad.
Más vale maña que fuerza.
Mas vale tener un enemigo conocido que un amigo a la fuerza.
Nada más imperioso que la debilidad cuando se siente apoyada por la fuerza.
Nadie conoce su propia fuerza mientras no se ha encontrada con la necesidad.
Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo.
Ningún ser humano tiene el derecho de iniciar el uso de la fuerza contra otro.
Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión.
No comprimas con mucha fuerza y vigor la mano de un niño tierno.
No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión.
No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.
No hay razón donde hay fuerza.
No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse.
No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.
No siguió el camino más ancho hacia la eternidad, ni tampoco el más angosto, sino que, a fuerza de rezar mucho y disfrutar de una buena mesa, eligió uno intermedio, que podríamos denominar clerical principesco.