Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo.
La más bella palabra en labios de un hombre es la palabra madre, y la llamada más dulce: madre mía.
La venganza solo es dulce para aquellos a los que el rencor les ha tergiversado el gusto.
La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.