Amar a distancia es una gran prueba de amor.
Amar es compartir la misma estrella que nos une a la distancia.
Amistad nunca mudable por el tiempo o la distancia, no sujeta a la inconstancia del capricho o del azar, sino afecto siempre lleno de tiernísimo cariño, tan puro como el de un niño, tan inmenso como el mar.
Cuando hay verdadero amor no hay distancia.
De querer ser a creer que se es ya va la distancia de lo trágico o lo cómico.
El idealismo aumenta en proporción directa de la distancia que nos separa del problema.
El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares.
Espero tu sonrisa y espero tu fragancia por encima de todo, del tiempo y la distancia
Hallarás la distancia que te separa de ellos, uniéndote a ellos.
La distancia es la piedra de toque de los verdaderos afectos.
La distancia más corta entre dos personas es una sonrisa.
La distancia no es cuanto nos separemos, la distancia es si no volvemos
La distancia no es cuanto nos separemos, la distancia es si no volvemos.
La risa sirve para poner distancia entre nosotros y algún suceso, lidiar con él y dar vuelta la hoja.
La única forma de vernos, es tomando distancia de nosotros mismos y esto es lo que la imaginación permite hacer.
Las miradas que ya al conocer se hablan entre sí en la distancia, no hacen falta palabras...qué más da!, si ya interpretamos lo que claman.
No hay distancia que no se pueda recorrer ni meta que no se pueda alcanzar.
No hay ninguna duda de que existe el más allá. Sin embargo, hay que preguntarse a qué distancia se encuentra del centro de la ciudad y hasta qué hora está abierto.
Un desacuerdo tal vez sea la distancia más corta entre dos mentes.