Adivinar es un deber de los que pretenden dirigir.
El arte de dirigir consiste en saber cuando hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.
Es sabio dirigir tu cólera hacia los problemas, no hacia la gente; para centrar tus energías en las respuestas y no en las excusas.
La educación permite que a la gente se le pueda dirigir con facilidad, pero no se le puede obligar. la gente educada es fácil de gobernar, pero difícil de esclavizar.
No es tarea fácil dirigir a hombres; empujarlos, en cambio, es muy sencillo.
Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio; escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.