No critiques a los enemigos, que a lo mejor aprenden.
No esperes que tu amigo venga a descubrirte su necesidad; ayúdale antes.
No hay cosa por fácil que sea, que no la haga difícil la mala gana.
No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras.
No hay riqueza tan segura como un amigo seguro.
No olvides que dar un consejo es contraer un compromiso, cuando menos.
No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.
No te damos una sierva, sino una compañera.
Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende.
Para la ciencia no debe existir posibilidad de contradicción, y allí donde se presenta concluye el discurso científico.
Para que nada nos separe que nada nos una.
Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.
Pintar es otra manera de llevar un diario.
Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.
Por desgracia uso las cosas según me lo dicta mi pasión.
Porque eso es la muerte: vivir ese instante dominado tan sólo por ese instante.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Quien gobierna podrá contar siempre con la cobardía de los argentinos.
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
Quisiera ay tantas cosas más quisiera. Revelar tus ojos, celebrar tu nombre y salir contigo disfrazado de horizonte.
Sal de la vida es la amistad.
Según de donde se mira, al uno le ves el lomo pues y al otro la barriga.
Sembremos la llanura antes de arar la loma.
Si eres mi sangre cómo no estás en mis venas, pasando y repasando mi corazón que no duerme.