La razón, un recurso científico, sirve de antítesis a la inspiración poética.
La soledad es la causa de muchos excesos de la teoría del conocimiento.
La soledad es nuestro nido de gusanos.
La timidez es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad.
Las grandes promesas son siempre muy sospechosas.
Las revoluciones y los pronunciamientos no son las escuelas en las que se ha de aprender el patriotismo.
Lleva tiempo llegar a ser joven.
Lo comprado al precio de muchos ruegos, es caro.
Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa.
Lo importante no es tener muchas ideas, sino la idea oportuna en cada caso.
Lo que más indigna al charlatán es alguien silencioso y digno.
Lo que no quieras que no sepan muchos no lo digas a nadie.
Los Estados, para la diplomacia, no son los pueblos, sino los reyes que los dirigen o los esclavizan.
Los periodistas son quienes reparten zizaña en la vida moderna.
Los poetas se liberan del mundo con la lluvia y al mismo tiempo logran una melancolía llevadera, la de un día nublado donde ni siquiera lo peor es completamente atroz.
Me enamoré de mi mujer y nunca más me volví a enamorar. La fidelidad te la propones inconscientemente: tienes una familia, unos hijos. ¿Cómo vas a jugar al amor por ahí?.
Me piden lo profético que hay en mí, con melancolía y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso.
Me pregunto cómo es posible que persistamos en mantener tal abuso: en habilitar al tiempo como depositario de nuestra esperanza cuando es él quien se encarga de defraudarla.
Mi libertad consiste en tomar de la vida lo que me parece mejor para mí y para todos; y en darlo con mi vida.
Nada de lo que ocurra a los hombres nos debe resultar ajeno.
Nada es fácil ni tan útil como escuchar mucho.
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.
Nada sienta tan bien el la frente del vencedor como una corona de modestia.
Ni la utilidad del mentir es sólida,ni el mal de la verdad perjudica mucho tiempo.
No consiento que la mujer enseñe ni domine al marido, sino que se mantenga en silencio.