Todo lo que una mujer quiere de verdad - un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa - lo quiere como a un hijo.
Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.
Todos los días dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
Todos los misterios que entraña el universo son sólo un guiño de dios.
Todos nosotros somos cobayas en el laboratorio de dios. La humanidad es simplemente un trabajo en progreso.
Trabajar en el cine era vergonzoso, era lo más despreciable. Gracias a Dios se inventó la televisión.
Tu cuerpo es el paraíso perdido del que nunca jamás ningún Dios podrá expulsarme.
Tú eres Dios, y yo soy Dios y todo lo que nos rodea es Dios.
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias".
Un dios honrado es la obra más noble del hombre.
Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él.
Un poco de filosofía hace al hombre ateo, mucha filosofía lo lleva a Dios.
Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel.
Usted cree en un dios que juega a los dados, y yo, en la ley y el orden absolutos en un mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente especulativa, estoy tratando de comprender.
Verdaderamente tiemblo por mi patria cuando pienso que Dios existe.
Yo creo que es mejor pensar que Dios no acepta sobornos.
Yo nací un día que Dios estuvo enfermo.
Yo no puedo ser religioso ni creer en dios. Prefiero la filosofía, la lógica, la razón, pues no puedo poseer al mismo tiempo lo evidente y lo incomprensible.
Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.
Yo solo creería en un Dios que supiera bailar.
¡Ay, hermanos, ese dios que yo creé era obra humana y demencia humana, como todos los dioses!.
¡Dios me libre de enemistades de amigos!
¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!
¡El amor! Es el ala que Dios ha dado al alma para que pueda subir hasta él.
¡La ambición! Inmortal óleo divino con que Dios purifica el barro humano.