A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A menudo, el dinero le da opciones, pero no necesariamente añade valor a su vida.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Ahora que ya estábamos seguros de que el dinero no da la felicidad, descubrimos que la macroeconomía sí.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Barco en varadero, no gana dinero.
Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último.
Bofetón en cara ajena, dinero cuesta.
Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Con el dinero se puede comprar el libro, pero no la inteligencia, el lujo, pero no la belleza.
Con el dinero se puede comprar la cama, pero no el sueño, la comida pero no el apetito.
Con el dinero se puede comprar un lugar en el cementerio, pero no un lugar en el cielo.
Con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico; cuando se necesita, se necesita urgentemente.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Cuando hay dinero de por medio es muy difícil la libertad.