Más puede dios que el diablo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Parece significativo que en griego el diablo se llame propiamente "calumniador": diabolos.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Tanto quiso el diablo a sus hijos, que les sacó los ojos.
Trabaja, en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Una persona ociosa tienta al diablo para que la tiente.
Vive de manera que puedas mirar fijamente a los ojos de cualquiera y mandarlo al diablo.