La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia.
La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.
Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada.