Cuatro cosas hay que me hubiera pasado mejor sin ellas: amor, curiosidad, pecas y dudas.
La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen.
La juventud de un ser no se mide por los años que tiene, si no por la curiosidad que almacena.
Prefiero que mi mente se abra movida por la curiosidad a que se cierre movida por la convicción.