Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.
Para rezar a Dios con devoción no hace falta creer en Dios según los dogmas de ninguna religión.
Para triunfar, primero debemos creer que podemos.
Personalmente, yo solía creer en la reencarnación, pero eso era en una vida anterior.
Por eso no es suficiente hablar sobre la paz. Uno debe creer en ella, y ésta no es suficiente en lo que creer. Uno debe trabajar en ello.
Puedo creer lo imposible pero no lo improbable.
Quiero creer que voy a mirar este nuevo año como si fuese la primera vez que desfilan 365 días ante mis ojos.
Si haces creer a la gente que están pensando, te adorarán; pero si las haces pensar, te odiarán visceralmente.
Si le ves los dientes al león, no vayas a creer que te esta sonriendo.
Si nos atrevemos a creer en la vida eterna, a vivir para la vida eterna, veremos cómo la vida se torna más rica, más grande, libre y dilatada.
Si ser egomaníaco significa creer en lo que hago y en mi arte o música, entonces respeto que me llames así. Creo en lo que hago y lo diré.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Siempre cree en aquello con que logra mejor hacer creer.
Sin el hombre, no hay dios. Pues sólo el hombre puede ser tan vanidoso, para creer que para él se hizo todo el universo.
Sólo cuando los hombres aprenden a rezar empiezan a creer.
Tan malo es no creer a nadie como creer a todos.
Tener ego significa creer en tu propia fuerza. Y también estar abierto a la visión de otra gente. Es estar abierto, no cerrado. Por tanto, si, mi ego es grande, pero también es muy pequeño en algunas áreas. Mi ego es responsable de hacer lo que estoy haciendo -bien o mal.
Un hombre es la suma de sus desdichas. Se podría creer que la desdicha terminará un día por cansarse, pero entonces es el tiempo el que se convierte en nuestra desdicha.
Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud.
Una mente crédula encuentra el mayor deleite en creer cosas extrañas y, cuanto más extrañas son, más fácil le resulta creerlas; pero nunca toma en cuenta las que son más sencillas y posibles, porque todo el mundo puede creerlas.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro.
Ver para creer.
Yo no puedo ser religioso ni creer en dios. Prefiero la filosofía, la lógica, la razón, pues no puedo poseer al mismo tiempo lo evidente y lo incomprensible.
¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
¿por qué tengo que creer que un subsecretario es más real que un sueño?.