El amor hace creer siempre en aquello en que mas habría de dudar.
El arte de vivir es el arte de saber creer en las mentiras.
El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.
El hombre puede creer en lo imposible, pero no creerá nunca en lo improbable.
El hombre se hace civilizado no en proporción a su disposición para creer, sino en proporción a su facilidad para dudar.
El mal de no creer es creer un poco.
El mayor desorden de la mente consiste en creer que las cosas son de cierta manera, porque nosotros deseamos que asi sean.
El optimismo se niega a creer que el camino termina sin opciones.
El peor cinismo: creer en la suerte.
El peor de los males es creer que los males no tienen remedio.
El que sabe, no puede creer. El que cree, no puede saber.
El secreto de un buen jugador es saber descubrir que espera el otro, y saber hacer creer que va a obtenerlo.
En Inglaterra, la libertad es una especie de ídolo. Al pueblo se le enseña a amarla y a creer en ella, pero ve muy pocos de sus resultados. El pueblo puede moverse libremente, pero dentro de altas murallas.
En toda relacion erotica, los amantes intuyen siempre la verdad, y sin embargo se empecinan en creerse todas las mentiras.
Es bueno para los hombres creer en las ideas y morir por ellas.
Es como para creer que al buen dios, que creó el mundo, no le gusta que los hombrecillos tengan por su parte (aunque a su reducida escala) una pasión parecida.
Es engañoso creer que con la mayor dimensión aumenta el efecto de grandiosidad.
Es más fácil creer que pensar con espíritu crítico.
Es más santo y reverente creer en las obras de Dios, que profundizar en ellas.
Es un error creer que uno está rodeado de tontos, aunque sea verdad.
Esconder la ignorancia, es hacerla creer.
Estamos dispuestos a creer aquello que anhelamos.
Generalmente nos inclinamos más a creer lo malo que lo bueno, a exagerarlo sin visible causa.
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro.