Bares en los que la calma y la cerveza salvan nuestra vida, y mi cabeza soñando estar bajo tu ropa.
Conocer a un hombre y conocer lo que tiene dentro de la cabeza, son asuntos distintos.
Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.
Hay que mantener sujeto el corazón; pues cuando se lo suelta no se tarda en perder la cabeza.