Si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien.
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
Si tuviese mi mano cerrada llena de verdades, me guardaría muy bien de abrirla.
Si un amigo te pide dinero, reflexiona bien cual de los dos quieres perder, sí el amigo o el dinero.
Si un hermoso cuerpo no tiene una hermosa alma, parece mas bien un ídolo que un cuerpo humano.
Símbolos son todos los nombres del bien y del mal; no expresan, tan sólo insinúan.