No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.
No puede el médico curar bien sin tener presente al enfermo.
No soy pesimista. Soy un optimista bien informado.
No te fies de las palabras: En esta vida encontrarás a muchas personas que viven mal y hablan bien.
No te preocupes por una cosa, concéntrate en que las pequeña cosas salgan bien.
No todas las cosas están bien a todos.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; se puede, pienso, hacer lo mismo para curar el alma.
Nunca el pobre es ni bien ni mal nacido; bien, porque otro ha de dudarlo; mal, porque él no ha de decirlo.
Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
Nunca nos sentiremos bien por haber practicado el mal. Nunca el rencor y la venganza proporcionan contento.
Nunca pierdas la oportunidad de tratar bien a alguien.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Para bien obrar, el que da debe olvidarlo luego y el que recibe, nunca.
Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio; escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Para hacer el bien hay que tener el valor de sufrir y sobrellevar las contrariedades.
Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor, segundo, la técnica.
Pensándolo bien no hay otra solución para el progreso del hombre que un honesto día de trabajo, las decisiones tomadas diariamente, las expresiones generosas y las buenas acciones del día.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Poco bien alegra al pobre.
Prefiero ser coherente, a caer bien.
Procurando lo mejor estropeamos a menudo lo que está bien.