No hables mal de las mujeres: la más humilde, te digo que es digna de estimación, porque, al fin, de ellas nacimos.
No hay razón donde hay fuerza.
No le des nunca consejos al que te pida dinero.
Nunca crece a ser grande el que sin desdichas crece.
Nunca el pobre es ni bien ni mal nacido; bien, porque otro ha de dudarlo; mal, porque él no ha de decirlo.
Odiad a vuestros enemigos, como si un día debierais amarlos.
Palaciegas discreciones, poco fruto y mucho ruido.
Para templar el daño, consejo muda el prudente.
Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son.
Quien daña el saber, homicida es de sí mismo.
Quien vive sin pensar, no puede decir que vive.
Si Dios todo lo ha criado, ¿quién no es criado de Dios?.
Siempre que odio y amor compiten, es el amor el que vence.
Tenemos un Cielo tan piadoso, que no envía el daño sin el remedio.
Vencer y perdonar es vencer dos veces.
Vencerse a sí mismo un hombre es tan grande hazaña, que sólo el que es grande puede atreverse a ejecutarla.
Ya veo al cristal del Desengaño, que soy polvo, nada y viento.
Yo salí de Granada, y vine a ver, la gran villa de Madrid, esta nueva Babilonia, donde verás confundir en variedades y lenguas el ingenio más sutil.
¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!
¡qué presto se consolaron, los vivos de quien murió¡, y más cuando el tal difunto, mucha hacienda les dejó.
¿qué es la vida? un frenesí. ¿qué es la vida? una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
Ei matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
La barca y la orilla dialogan a lo largo del día.
¿por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?.