Es casi imposible llevar la antorcha de la verdad a través de una multitud sin chamuscarle la barba a alguien.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Hazme la barba, hacerte he el copete.
Los viejos y los cometas han sido venerados por las mismas razones: por su larga barba y por la pretensión de procedir los acontecimientos.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Un filósofo que no podía caminar porque pisaba su barba, se cortó los pies.