Sólo en un árbol de la inmensa llanura las cigarras se agrupan.
Soy un árbol agotado por los vientos: debo mantenerme en pie. Soy un campo de trigo dispuesto para la siega: debo madurar.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Vísteme de hermosura el pensamiento, serenidad, perennemente unida al árbol de mi vida a contra viento.
Yo no sé de árbol fuerte más fuerte que su alma...
¡Alabad el árbol que desde la carroña sube jubiloso hacia el cielo!
¿De qué árbol en flor?. No sé ¡Pero qué perfume!.