Es bueno ser importante pero más importante es ser bueno.
Es cuando nos olvidamos de nosotros, cuando hacemos cosas que merecen ser recordadas.
Es la valía personal moneda que tenemos que acuñar nosotros mismos pues recibe cada cual la estimación que a si mismo se concede.
Es mil veces más fácil no decir lo que pensamos en un momento de ira, que disculparnos después.
Es preferible una iniciativa que no tuvo éxito, a no hacer.
Es un verdadero pesimista: mira un donut y sólo ve el agujero.
Este hoy es aquel mañana que ayer te pareció tan inquietante.
Estoy dispuesto a reconocer la superioridad de la mujer con tal de no admitir su igualdad con los hombres.
Evitará muchas preocupaciones innecesarias si no quema sus puentes hasta haberlos pasado.
Fe: Yo te quiero porque te creo y no porque te entiendo.
Funciona mejor si lo enchufas.
Hay que inventarse un sueño para que el infinito no nos haga llorar.
Hay que perder la mitad del tiempo, para poder emplear la otra mitad.
Haz lo que ames, porque así amarás lo que haces.
Haz lo que te gusta, que te guste lo que haces es el secreto de la felicidad.
Haz que las contrariedades te alienten y los obstáculos te engrandezcan.
Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a sus dioses.
La amargura procede casi siempre de no recibir un poco mas de lo que se da; del sentimiento de no efectuar un buen negocio.
La calumnia está en todas partes, el calumniador en ninguna.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo, y generalmente acaba ahí.
La cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad, pero es también la de los invitados.
La cultura me persigue... pero yo soy más rápido.
La duda es el principio de la sabiduría.
La dueña de casa debe preocuparse de que el café resulte óptimo, y el dueño de que los vinos sean de primera calidad.
La educación consiste en enseñar a los hombres no lo que deben pensar sino a pensar.