El egoísmo es el único ateísmo verdadero; el anhelo y el desinterés, la única religion verdadera.
Que jamás el destino, comprendiéndome mal, me otorgue la mitad de lo que anhelo y me niegue el regreso.
Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad.
¿Dónde esta la cumbre que yo pueda aun escalar con mi anhelo?.
¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?