Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Abrazo una piedra quemada en un fuego sueño de otoño.
El gorila es superior al hombre en el abrazo. Muchas mujeres te lo dirán.
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle. En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna. La luna tiene dos noches de edad. Yo, una.
Que tu cuerpo y tu alma vital estén unidos en un abrazo sin separación.
Sé que te vas a reír pero ando loco buscando la melodía que te congele en mi abrazo, que te retenga a mi lado.
Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
Te abrazo y corren las mandarinas; te beso y todas las uvas sueltan el vino oculto de su corazón sobre mi boca.
Y al ostentar desnuda tus hechizos, el mar, con un abrazo tembloroso, te envuelve en haz de onduladores rizos.
Yo abrazo, delicia pura, tu cara desconocida, idéntica a mi alma.
¡Nuestro deber oscuro es cantar a la paz, a la armonía, al fraternal abrazo de comunión de sueños de los hombres!.