El momento correcto para empezar no es mañana o la próxima semana, sino ahora.
El sexo es hereditario. Si tus padres jamás lo practicaron, es muy probable que tú tampoco.
En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo.
Encuentra un lugar en tu interior donde haya alegría, y la alegría quemará el dolor.
Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!.
Eras tu la que sacudiendo velos en mi boca húmeda me entregabas la voz con que te podía llamar.
Es mejor debatir una cuestión sin resolverla, que resolver una cuestión sin debatirla.
La autoridad de la moda es tal, que nos obliga a ser ridículos para no parecerlo.