No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada.
No es el filósofo el que sabe donde esta el tesoro sino el que trabaja y lo saca.
Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.
Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho.
Ruin arquitecto es la soberbia; los cimientos pone en lo alto y las tejas en los cimientos.
Ser tirano no es ser, sino dejar de ser, y hacer que dejen de ser todos.
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.