El precio se olvida, la calidad permanece.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
La monotonía genera aburrimiento.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
No hay ausente sin culpa, ni presente sin disculpa.
Si dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Es intrínseco al carácter francés el exagerar, el quejarse y tergiversar los hechos cuando se está descontento.
Para llegar a la verdad, el alemán suma, el francés resta, y el inglés cambia de tema.