Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Hay tres amigos fieles; una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.
Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
He leído en alguna parte que para amarse hay que tener principios semejantes, con gustos opuestos.
Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón.
Jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés.