Mi sueño es el de Picasso: Tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres.
Mucho tienen que hacer los padres para compensar el hecho de tener hijos.
Ni vale nada el fruto cogido sin sazón. . . Ni aunque te elogie un bruto ha de tener razón.
No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada.