Un discípulo de quien jamás se pide nada que no pueda hacer, nunca hace todo lo que puede.
Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.
Un sentimental es un hombre que ve un absurdo valor en todo, y no conoce el precio fijo de nada.
Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada.
Vuestra virtud es vuestro propio ser, y no nada ajeno a vosotros; es piel y disfraz.
Y es que nada hay tan difícil como cerrar por amor la mano abierta y avergonzarse de su generosidad.
Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada.