La botánica no es una ciencia; es el arte de insultar a las flores en griego y latín.
La ciencia apenas sirve nada mas que para darnos una idea de la extensión de nuestra ignorancia.
La cortesía es como el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje.
La felicidad es ciega, sobrado arrogante para ver precipicios bajo las flores que cubren su camino.
La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.