Para tener un matrimonio feliz se necesita tener madurez intelectual, económica y emocional.
Porque el amor y la muerte son las alas de mi vida, que es como un ángel expulsado perpetuamente.
Porque nada he deseado aparte de tu amor nunca perdí mi tierra que me invento contigo.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.