La vergüenza, el amor, el orgullo, todo hablaba en mí al mismo tiempo.
La vida nos regala lo más preciado de si misma cuando convergemos en el amor.
La vida real del hombre es feliz, principalmente porque él siempre espera que pronto lo sea.
Las mejores cartas de amor de una mujer son siempre las escritas al hombre que está traicionando.
Las sociedades deben juzgarse por su capacidad para hacer que la gente sea feliz.