Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Si deseas felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo.
Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad.