Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y , como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.
Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Y tuve muchos maestros de que aprender, solo conocían su ciencia y el deber, nadie se animo a decir una verdad siempre el miedo fue tonto.
Yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra.
Yo trato de privarme de ideas. Todos los días me quito alguna, pero siempre me quedan demasiadas.
¿Cuántas veces tendré que morir para ser siempre yo?.