Nuestros sueños son nuestra única vida real.
Pero el dos no ha sido nunca un número porque es una angustia y su sombra.
Podeís expulsar por la puerta a los prejuicios; estos volverán a entrar por la ventana.
Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.
Quiero llorar porque me da la gana.
Sin ningún viento, ¡hazme caso!, gira, corazón; gira, corazón.
Tener un hijo no es tener un ramo de rosas.
Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo.
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y , como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.
Y con el rosa de Romeo y Julieta iré a Santiago. Mar de papel y plata de monedas iré a Santiago. ¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!.
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.