El mártir espera la muerte; el fanático corre a buscarla.
Mientras quemaban a un fanático que decía que era el Espíritu Santo, comentó el caballero de La Ferté: "¡Qué mala suerte tienen en esa familia!".
Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.
Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.
Un fanático es un individuo que tiene razón aunque no tenga razón.