Todos los pueblos hostiles a la familia han terminado, tarde o temprano, por un empobrecimiento del alma.
Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos.
Un hombre nunca debe descuidar a su familia por cuidar sus negocios.
Un padre para cien hijos, antes que cien hijos para un padre.
Un padre se ocupa más de diez hijos que diez hijos de un padre.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Una casa sin hijos es una colmena sin abejas.
Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado.
Una familia unida come del mismo plato.
Vale más tener doce hijos que doce millones. El que tiene doce millones siempre quiere tener algo más. El que tiene doce hijos siempre tiene de sobra.
Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti.
Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida.
¡Canta el hototogisu que no tiene padres ni hijos!.
¡Cuidado! Nuestros hijos nos miran.
¿De quién es pues, hijos míos, esta roja, roja luna?.