A la gente las ideas le parecen aburridas porque no distinguen entre las ideas vivas y las que están amontonadas en un estante.
El hombre es un organismo excesivamente complicado. Si está condenado a la extinción morirá por falta de simplicidad.
El verdadero problema de la guerra (la guerra moderna) es que no le da a nadie la posibilidad de matar a la gente indicada.
Esclavo es aquel que espera por alguien que venga y lo libere.
Gobernar es el arte de crear problemas con cuya solución mantener a la población en vilo.
La genialidad es la capacidad para ver diez cosas donde el hombre ordinario sólo ve una.
La literatura es una noticia que permanece noticia.
La música se empieza a atrofiar cuando se aleja demasiado del baile. La poesía se comienza a atrofiar cuando se aleja demasiado de la música.
La religión, oh, sólo otro de esos numerosos errores que resulta de intentar popularizar el arte.
Las guerras se hacen para producir deudas.
Los artistas son las antenas de la raza.
Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.
No hay ninguna razón para que a un mismo hombre le guste los mismos libros a los 18 que a los 48 años.
Si un mecenas le compra a un artista que necesita dinero (necesita dinero para comprar herramientas, tiempo, comida), el mecenas se iguala entonces al artista; introduce arte en el mundo; crea.
Ten más miedo del tiempo que de mis ojos.
Tenemos la misma savia y la misma raíz, haya comercio, pues, entre nosotros.
Una gran época de literatura tal vez sea siempre una gran época de traducciones.
Vamos, amigo, recordemos que los ricos tienen camareros y no amigos.