Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río.
Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después.
Más de un libro hubiera sido mucho más claro si no hubiera querido ser tan enteramente claro.