La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.
La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que el propio trabajo.
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
La poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos.