El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.
El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros.
En la vida hay que ser un poco tonto porque sinó lo son sólo los demás y no te dejan nada.
Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás.
Estar en paz consigo mismo es el medio más seguro de comenzar a estarlo con los demás.