Guardarme de la violencia, ya se exprese mediante la lengua, el puño o el corazón.
Hay que mantener sujeto el corazón; pues cuando se lo suelta no se tarda en perder la cabeza.
Indaga en tu corazón en busca de las injusticias que aun recordando, perdónalas y deja que se vayan.
La ausencia amarga mi corazón al recordar el panal de miel de tus besos en mis labios.