La vida real del hombre es feliz, principalmente porque él siempre espera que pronto lo sea.
Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.
No es fácil estar sola, otras personas te miran con ojos impacientes como de sala de espera.
Ten el valor de la astucia que frená la cólera y espera el momento propio para desencadenarla.
Un hombre es un tonto si bebe antes de los cincuenta, y otro tonto si no lo hace después.