El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.
Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado.
Amo en las gentes lo que hay de inconsciente, de alegría, de asombro, de incierta espera.
Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quién habla solo, espera hablar con Dios un día.
El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas.
El amor verdadero no espera a ser invitado, antes él se invita y se ofrece primero.