Admiro la belleza del mundo… la alegría profunda de las cosas, y el profundo dolor…
Algo habrá de malo en la riqueza cuando a todo el mundo le da vergüenza confesar que la tiene.
Anduve viajando muchos años por el mundo, con el lucero de tu nombre en los ojos.
Ay señor! ser honesto, tal como va el mundo es ser un hombre escogido entre diez mil.