Y si sueño acaso es porque el sueño es realidad y la vida la sombra de mi paso sobre la eternidad.
Ya que la vida os parece insoportable, ¿por qué no os imponeis la obligación de luchar contra ella?.
Yo no tengo la culpa de que la vida se nutra de la virtud y del pecado, de lo hermoso y de lo feo.
¡Arriba, haragán!. ¡No desperdicies la vida!. Ya dormirás bastante en la sepultura.
¡Fuego, la mañana hace fuego y nos golpea los corazones! Levantémoslos arriba, siempre arriba.
¡Oh amor poderoso¡ Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.