Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía.
Me abrieron tus ojos las puertas de lo eterno y el secreto de la vida me lo dijo tu boca.
Me gusta el ajedrez porque es un buen descanso; hace trabajar la mente, pero de una forma muy especial.
Me gusta vivir despacio, saboreando la vida.
Me he dado cuenta de que en la vida lo increible es cotidiano, lo imposible puede ser posible si lo intentamos. Y la distancia no es barrera para cualquier sentimiento.
Me he dedicado a investigarla vida y no sé por qué ni para qué.
Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Medita en la belleza de la vida. Mira las estrellas y mírate a tí mismo corriendo con ellas.
Mejor morir de una vez que vivir siempre temiendo por la vida.
Menos agravio se hace al que presto se niega lo que pide.
Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.
Merecer la vida es erguirse vertical más allá del mal, de las caídas. Es igual que darle a la verdad y a nuestra propia libertad la bienvenida.
Merecer la vida no es callar y consentir tantas injusticias repetidas... Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida.
Mi alma a dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Mi libertad consiste en tomar de la vida lo que me parece mejor para mí y para todos; y en darlo con mi vida.
Mi luz te piensa a ti, luz de mi vida, pasión mía, luz mía, fuego mío llama mía inmortal, noche encendida, cauce feliz de mi profundo río, arrebatada flecha, alba elegida, mi dulce otoño, mi abrasado estío.
Mi vida ha consistido en desafiar la autoridad, lo que me enseñaron de pequeña. La vida es puro ruido entre dos silencios abismales. Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte.
Mi vida no es teorías y fórmulas. Es instinto y sentido común.
Mientras dura, vida y dulzura.
Mientras dure la vida, que no pare el cuento.
Mientras hay vida hay esperanza.
Mientras que para la sociedad no existe mayor pecado que la vida contemplativa, los más cultos opinan que la contemplación es la ocupación natural del hombre.
Mirada de cerca, la vida es una tragedia, pero vista de lejos, parece una comedia.
Mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos.
Morir por las creencias teológicas es el peor uso que un hombre puede hacer de su vida.