Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrar siempre con tranquilidad y calma.
Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.
Lo que siempre pasa es aquello en lo que uno cree realmente; y creer en algo hace que pase.
Los árboles tienen una vida secreta que sólo les es dado conocer a los que se trepan a ellos.
Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.
Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que hace falta es transformarlo.