La sabiduría es la recompensa por pasar la vida escuchando cuando uno hubiera preferido hablar.
La sencillez consiste en hacer el viaje por la vida, solo con el equipaje necesario.
La única fe salvadora es la que se arroja así en Dios, para la vida y para la muerte.
La verdad no hace tanto bien en el mundo como el daño que hacen sus apariencias.
La verdadera religión no consiste solamente en palabras; hace falta demostrarla con obras.